Cuando pensamos en vender una propiedad y la tasamos sabemos que el mercado inmobiliario compra metros cuadrados, no compra recuerdos ni sentimientos. Al vender una casa, es normal confundir el cariño que le tenés a tu hogar con lo que realmente vale en dinero. Esta confusión se conoce como la trampa del precio emocional y suele ser el mayor obstáculo para cerrar una venta.
A continuación, vas a ver cómo se diferencian estos dos conceptos y cómo lograr que convivan sin hacerte perder dinero.
El valor de mercado o comercial es un precio objetivo.
Allí se analizan datos reales de la economía actual y datos de la propiedad como:
Ubicación: El barrio, la seguridad y los servicios cercanos.
Superficies: los metros cuadrados cubiertos y descubiertos.
Estado: la antigüedad de la casa y los arreglos que necesite.
Competencia: Los precios reales por los que se vendieron casas similares en tu zona en los últimos meses.
El valor emocional (valor del apego) es un valor subjetivo. Está compuesto por todo lo que construiste dentro de esas paredes, recuerdos, el dinero y el tiempo que te costó comprar la propiedad, las reformas personalizadas que hiciste a tu propio gusto.
Por eso es importante tasar objetivamente, ya que la tasación con el corazón puede poner un precio inflado para “ver qué pasa” o para recuperar lo que invertiste emocionalmente y se cae en un gran error.
En Sabrina Lonardi Propiedades te ofrecemos tasaciones objetivas para poner un precio de lista inteligente basado en cierres reales de la zona, garantizando una buena experiencia en la venta.
Una tasación profesional no baja el valor de tu casa…
“Si estás pensando en vender…. El primer paso es tasar bien”